Soy un desastre!!!!

25 de Octubre de 2008

Mi antiguo monitor

Uf!!! Llevo mucho sin escribir así que me va a costar ponerme al día. Es que ha sido esto de historieta de tebeo, cagonlá. Después de que se me rompiera mi volante (véase más abajo, que chulo he quedado), se me jorobó el monitor. Era un TFT, de la marca HP, de 19″ y, sin más, no ha vuelto a encender. Así que decidí comprarme un Acer de 22″ (el P221W). Pues no suficiente con eso, se me termina de jorobar el PC. Hay que cambiarle la placa madre, cagonlá. Y, claro, eso conlleva que mi güindous se vuelva loco. ¡Es que ni arranca, cagonlá!. Así que formateo y a cargarlo de nuevo. Y como eso lo hago yo sólo y en los ratos libres, me he tirado un porrón de tiempo para tenerlo todo más o menos bien. ¿Y que tiene que ver todo esto con el blog? Joé! pues por eso he tardado tanto en escribir. Así que, de las carreras que he podido hacer y la que no he hecho, haré un resumen en breve (sí, resumen de todo, que soy muy vago).

Ese es mi nuevo monitor

Ese es mi nuevo monitor

Un volante por… ¿otro?

29 de Septiembre de 2008

 

Mis amigos de rfactornews.com si saben de que va el título (y mi mujer también), pero el que sólo lee mi blog porque cree que es lo mejor del mundo y no merece la pena leer absolutamente nada más (que habrá varios millones de estos lectores), no tiene idea y tendré que explicárselo. El jueves pasado se me rompió, y definitivamente, el volante que tenía. Era un Thrustmaster RGT Pro, la versión antigua de 2 pedales. Y, el viernes, mi adorada mujer, me regaló el G25 de Logitech. Y de ahí el título. Porque después de tener en mis manos el G25, me hago la pregunta: ¿lo que tenía antes era un volante?. Las diferencias son abismales. Para botón, una muestra:

¡Purito plástico y gomaaaaa!

Claro, yo no puedo comparar con otros logitech ni, la verdad, con cualquier otro volante porque sólo he tenido este. Sí que es verdad que antes de tener el percance volantístico, miré en varias ocasiones en tiendas (macrotiendas, ya sabemos cuáles) distintos volantes y veía que todos eran iguales en aspecto y tacto. Cierto es que el único que estaba precintado era siempre el G25 (cagonlá, lo único que podía hacer era abrazar la caja y decirle a mi mujer: ¡Quiero esto en reyeeeees!). Incluso mire en varias ocasiones el nuevo thrustmaster RGT pro de 3 pedales. La única diferencia con el mío era que la palanca de cambio era un poco más alargada y tenía 3 pedales. Pero seguía siendo el mismo cacho plástico que el que yo tenía. Las levas, si os fijais, son de plástico. ¡Normal que se me hayan rotoooooo! A la primera de cambio, se rajó la leva de subir marchas (¿a la primera de cambio?¿subir marchas?. Joé, si es que me cuadró y todo). Quise arreglarlo, abriendo el volante e intentando pegar la dichosa maneta, pero ni de casualidad. Así que me puse a llorar como un niño cuando le quitan el chupete y le meten un dedo en un ojo hasta que mi mujer se apiadó de mi pobre alma compungida.

Conclusión, Thrustmaster para niños con manitas delicadas y juegos nada intensivos. Y, G25, para hombres hechos y derechos con pelos en el pecho y fieras en la carretera y juegos intensos (fieras en la carretera, jejejeje, ¿entonces que hago yo con unoooo?).

Si lo llego a saber, rompo antes el dichoso volantito.

Istambul y la madre que me parió

25 de Septiembre de 2008

 

Nada, que para variar, siempre me pasa alguna jorobienda (es que soy muy fino hablando). En esta carrera no estoy tan nervioso, aunque algo sí. He visto, a lo largo de la semana, que mis tiempos son horrorosos, así que me hago menos ilusiones que en Montmeló, pero alguna me hago. Mi, desde ahora, eterno competidor, Jesusm, está un pelín por encima de mí, así que tengo esperanzas de luchar algo. Evidentemente, mi compañero de equipo, está allá arriba, cagonlá (bien por él).

Bueno, empezamos a calentar (yo estoy que hecho humo). Hay buen rollito, como siempre, aunque alguno está hoy incluso más nervioso que yo porque saben que tienen lucha para el podio (joé, como me alegra que estos tragasegundos luchen como posesos, jejejeje). Damos vueltitas y veo que hay trompos por doquier. Bien, si está la cosa así, todavía tengo más posibilidades. ¡Huy!, si ya llegó el momento de las vueltas de clasificación. Esta vez, voy a bajar del 1’40:y pico, que he llegado a hacer. Cagonlá, ni de casualidad. Me he quedado casi en el 1’42, leñe. En fín. Por lo menos hay 3 tíos por debajo de mi (es que no me lo creoooooo). Allá vamos. Dos salidas de calentamiento, para variar. ¡Bien! Mucha gente rompiéndose a la salidaaaaa. Si es que hoy va a arrasar. En la última salida me he quedado en ¡novena posición!. Huy, huy, huy. Que se prepare la gente que hoy me como a más de unooooo… Por los cojocos… En la refinitiva, me han echado malamente, cagonlá. No hemos llegado al final de la primera curva y estoy buscando piedritas por fuera. Nada, que no me decaigo y empiezo a correr. Bueno, está alguno que otro dando trompitos así que voy a aprovechar. ¡‘oño! ¡Si en 7 vueltas ya voy decimosegudo! Jejejejejejejeje, Fran, estás hecho un campeón… Mi gozo en un pozo. Aquí llega Tacko y me cruza el coche para adelantarme. Tackoooooooooooooooo!!!!!. ¿Pero cómo es posibleeeeeee?. Bueno, será porque soy nuevo, cagonlá. Nada, que me toca aguantarme y no hacerme mala sangre. Yo, a lo mío. Sí, sí. Por detrás viene Marfull comiéndome… el humo que voy dejando. Joé, si es que viene a toda mechaaaa!!. ¡Corre, Fran, corre!. ¡Noooooo! Freno y me da por detrás (sin connotaciones sexuales, claro, aunque me haya jo..do del todo). Me echa fuera de pista y me pide perdón. Marfull, compañero, te perdono lo que haga falta. Aunque el que da por detrás paga, jejejejeje. Bueno, entre los toquitos que me han dado y demás, espero a que mi compi de equipo se meta en box para yo ir después.

Vuelta 10, es el momento adecuado para ir a boxes y ¡CAGALLLLLLLLLAAAAAA!. ¡Se me cae la conexióooooooon! Si voy el 14. ¿A qué patrón de las carreras he molestado para que me haga estooooooo?. Me quito los cascos y la gorra y me voy corriendo a la cama a coger la almohada para que los vecinos no me oigan gritar y llamen a la policía. Cagonláaaa. ¡Si yo me porto bien y me lavo los dientes! Si es que soy buen tipooooooo. ¡Uf!. Si alguien se merece un castigo así no soy yooooooo. En fín, que me pongo a cenar y a rezar para que se suspenda la carrera por un terremoto y se tenga que repetir porque la pista se haya quedado en malas condiciones. Mis ganas.

Desde este humilde rincón, enhorabuena al podio y a la madre que me parió, que tiene un hijo que se porta muy bien y es muy bueno (a ver si los dioses de las carreras me oyen y no me joroban en Montecarlo, cagonlá)

Este tackooooooo

Montmeló, mi debut como piloto

18 de Septiembre de 2008

 

Según entro al simulador, veo que ya hay bastante gente dentro. ¡Madre mía!. ¡¡¡Si es que casi todos los tiempos andan por un iguaaaaal!!!. En fín, que no me tengo que estresar. No tengo esperanzas de ganar, desde luego que no, ya que es mi primera carrera. Lo único que quiero hacer es un buen papel y poder terminar la carrera dignamente. Voy a ajustar mi asiento, mi gorrita (tengo el track ir, no es que me mole) y mis cascos. ¡Joé!. Está todo el mundo de cháchara. Me imagino que no soy el único con nervios, aunque sí de los pocos.

 Entro en boxes, y salgo para dar vueltas de entrenamiento. Consigo buenos tiempos (para mí, claro, porque los otros pilotos tienen hambre y se comen todos los segundos que vean), aunque sigo muy nervioso. No quiero meter la pata y jorobar algún otro piloto que, aunque rivales en la carrera, compañeros al fín y al cabo en este mundo simulado.

Por fín llega el momento de la clasificación. No me lo puedo creer. Estoy hecho un flan. Me quedo en decimosegunda plaza con un tiempo de 1:35.482 ¡Cagonlá! Uno de mis mejores tiempos y estoy tan atrás ¡No me queda nada!. Claro que tengo dos coches por detrás de mí, así que hay posibilidades. Hacemos 2 salidas de prueba y salgo estupendamente. Veo y esquivo tropecientos accidentes. ¡Increíble!, voy a poder hacer algo en la carrera como todo el mundo haga lo mismo siempre. Por fín, llega la definitiva. Estoy que no puedo más de los nervios y… la encharco. Hago una salida en falso. Penalización al canto: un paseíto por pitlane, por listo. ¡Es que no me lo puedo creeeeeer!. Y, encima, doy un trompito. Bueno, me lo tomo con filosofía y decido que, aunque el último, debo llegar a meta. Lo que apena en ese momento, es no poder ver al resto de coches y competir con ellos, que es de lo que se trata la carrera. Doy mi vueltita, sólo como la una, y me meto por pit, desesperado por salir. Estoy dando vueltas y veo que, en la cuarta, mi compañero de equipo peta el coche. ¡Marfuuulll, no me dejes soloooooo!. Cagonlá. Subo una posición, algo es algo, aunque sea por descarte de mi compañero. Sigo rodando sólo un par de vueltas más y me veo delante a mi rival de carrera, Jesusm. ¡’Enga!. A pelearme con él durante el resto de la carrera. Esto se anima, y él se porta del 10 como contrincante. ¡Que emoción!. Acaba de entrar en boxes para repostar, jejejejejeje. ¡Eres mío!. Voy a aprovechar para inflarme a dar vueltas y dejarlo atrás. Claro, que no me doy cuenta que yo también tengo que echarle “gasofa a mi buga”. ¿Por qué seré tan inútil?. Cuando me doy cuenta, sólo tengo 2 litros de combustible y estoy en mitad del circuito. ¡NOOOOOO!, cagonlá. A ir despacito para que el consumo sea menos, ¡joéeeee!. Se me hace eterno. Si me pinchan ahora, es que ni sangre suelto. Entro en boxes a 0 ¡uf!. Echo combustible, me cambian todas las gomas, me limpio el sudor de las manos y rezo a todos los dioses y algún que otro demonio para que mi rival no se aproveche de mi, el muy libidinoso. ¡Vaya que si se aprovechó!. Nada, a darnos guerra otra vez. Lo pillo en la última vuelta, justo a tiempo, porque estos tragacircuitos, después de darnos 3 vueltas, terminan la carrera.

 Bueno, he terminado en el puesto 11. Aunque me quede la desazón de poder haberlo hecho mejor, me lo he pasado en grande. He disfrutado de la competición (gracias, Jesusm, te has portado como un caballero) y quedé mejor de  como empecé y, además, batí mi record de vuelta rápida (lo que no había hecho ni en entrenamientos ni en clasificación) haciendo 1:34.837.

 Ahora, ¡a por Turquía!

Mi comienzo con RFactor

16 de Septiembre de 2008

 

 

 

Cuando decidí meterme en el mundo de rfactor no imaginé, ni por un momento, lo intenso que podía llegar a ser. Creo que en contadas ocasiones había probado juegos de coches, pero esto era distinto. No se parecía nada a los juegos. Esto es un verdadero simulador. De esto, hace ya 1 mes.

¡Uf!. No atinaba con nada. Realmente me desmoralicé y pensé en no adquirir el simulador y desinstalar la dichosa demo que me bajé de la web oficial. No obstante, soy terco y si otros pueden correr ¿por qué no yo?. Así que, me arriesgué, y lo compré. Lo primero que hice fue jugar off line, para probar que tal me iba. Probé Nascar, Fórmula 1 y todo mod que viera en la página de newsrfactor.com. Nada, que seguía hecho un desastre. Algo fallaba, así que decidí investigar, porque yo no podía ser tan malo (eso imaginé). Volví a la web de newsrfactor.com y empecé a leer todo lo que podía: reglajes, volantes, force feed back, pedales, copickits, tasas y un montón más de información que no entendía. Así, durante 2 semanas, aproximadamente. Ya había empezado a ganar alguna que otra nascar (claro, sólo era dar vueltas contra pilotos manejados por el ordenador y puestos al mínimo) así que aproveché meterme de lleno al ver una noticia: “Campeonato GP2”. ¡Vaya, esta es la mía!. Aquí podría aprender viendo a los demás correr, aunque no lo hiciese yo. Me inscribí… y fue lo mejor que podía haber hecho. He aprendido en una semana muchísimo, aunque sé que me queda mucho más que aprender. De entrada, nada más conectar el TS, doy con un piloto canario, Nano-moi, y empezamos a echarnos unas risas. Me ayuda lo suficiente con sus ánimos y con algún que otro consejo para que no me salga. Después, doy con alguien, un piloto, Tomfuegue, que es el que me ha enseñado lo que sé en el rfactor. Me ayudó y me sigue ayudando, impresionantemente, con sus consejos y con su actitud tan desinteresada, por lo que le estaré siempre muy agradecido. Ahora me atrevo de lleno a entrar en las carreras y a seguir en este fantástico mundo de RFACTOR.